agricultura
En un contexto en que se disipa la posibilidad de una reapertura rápida del Estrecho de Ormuz el petróleo subió el lunes 5% hasta US$ 87,72 y los aceites respondieron al alza, especialmente en el caso de la colza en el mercado de París. La conjunción de los conflictos bélicos...
En un contexto en que se disipa la posibilidad de una reapertura rápida del Estrecho de Ormuz el petróleo subió el lunes 5% hasta US$ 87,72 y los aceites respondieron al alza, especialmente en el caso de la colza en el mercado de París. La conjunción de los conflictos bélicos en Medio oriente y el Mar Negro con las olas de calor que han afectado a los cultivos en Europa y la sequía que dificulta el transporte por los principales ríos del continente dibuja un panorama alcista para los granos en general, con los aceites captando con más intensidad esa presión. La colza se consolidó en referencias de US$ 623 en el mercado Matif este lunes y cotiza en Uruguay entre US$ 540 y US$ 544 por tonelada mientras que la carinata opera en US$ 595 en el mercado local. La semana pasada el índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó sus máximos desde marzo de 2022, cuando comenzó la guerra Rusia-Ucrania, con subas lideradas por los aceites y, en el último mes, por el trigo. La FAO advirtió que la combinación de las guerras y el efecto de El Niño en la producción agropecuaria puede llevar a una crisis alimentaria por suba de precios de los granos. La soja cerró la operativa del lunes con leves variaciones positivas en el mercado de Chiago. La debilidad del dólar y el repunte del petróleo brindan sostén al complejo oleaginoso, así como la demanda en EEUU, aunque las lluvias en áreas de cultivos y la cautela previa a las nuevas estimaciones de producción y stock del USDA el miércoles limitan la magnitud de las subas. Los operadores anticipan una muy ligera baja en el rendimiento estimado para la soja en EEUU, con un ajuste de producción que aun así dejaría la cosecha estadounidense cerca de 122 millones de toneladas, superior a los 116 millones de 2025. El mercado sigue viendo demanda de soja estadounidense desde China que apuntala los precios, lo mismo que la suba del aceite de soja que ganó US$ 28 en la jornada hasta US$ 1.532 por tonelada. La posición julio 2027 subió a US$ 447 y el futuro noviembre 2026 cotiza a US$ 433 t. En Uruguay la soja disponible cotizaba el lunes entre US$ 405 y US$ 410, y la soja de la cosecha 2027 entre US$ 400 y US$ 402. Luego del cierre de la Bolsa el USDA informó un retroceso de 63% a 62% en la condición buena a excelente de los cultivos de soja y mantuvo en 61% el estado del maíz en esa condición. Para el maíz, que operó casi sin cambios en Chicago, se anticipa un recorte en el rendimiento y una producción que se consolida en unos 28 millones de toneladas menos que en 2025, aunque sería el segundo año en la historia en superar los 400 millones de toneladas en Estados Unidos. El recorte de la producción europea por el impacto de las olas de calor extremo y la incertidumbre por las exportaciones de Ucrania mantienen la tensión alcista, moderada por las expectativas de lluvias que mejoren las condiciones de los cultivos en plena etapa de definición de rendimientos. Para el girasol, también expuesto a la incertidumbre en el Mar Negro, el precio de referencia hoy se sitúa en US$ 435 por tonelada en Uruguay más bonificaciones por contenido de aceite que lo ubican sobre US$ 530 t. de cara a la próxima zafra de verano.
2026-08-11T00:31:32+00:00