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En el norte se tomó medidas para recuperar vientres durante el entore
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  • En el norte se tomó medidas para recuperar vientres durante el entore

  • Se adelantaron los diagnósticos de actividad ovárica en el norte y se detectó 40% de anestro en enero, A partir de ahí se realizaron manejos para preñar las vacas

    El Dr. Diego Texeira, veterinario del ejercicio liberal e integrante de los talleres de gestación vacuna de INIA, relevando datos del norte del país todos los años, dijo que se trató de “un año muy particular donde mucha gente hizo los diagnósticos de gestación más temprano de lo común, un poco porque la primavera vino bien y porque mucha gente no veía una relación directa entre el estado corporal de los ganados y los celos, y se adelantó un poquito también previniendo que se viniera enero, que al final fue un poco más seco de lo normal”.Texeira sostuvo que los datos no fueron homogéneos y que en la práctica “no era tan buenos, como se esperaba”, pero aclaró que “eso no significa que sean malos”. La combinación de una buena primavera, diciembre estable y una primera parte de enero aceptable generó que “el productor mirando las vacas en buen estado decía ‘ya están preñadas’, pero capaz que no fue el mejor resultado mirando el clima y la condición de ese momento”, señaló. Aun así, remarcó que no se trató de un año negativo y que, con ajustes oportunos, se pudieron corregir desfasajes.Texeira estimó que a finales de enero, en varios establecimientos se registró “más o menos entre un 30% y un 40% de anestro en esos momentos”, un porcentaje que llamó la atención por el contraste con el estado corporal general.El veterinario explicó que en muchos casos no se trataba de un problema nutricional estructural, sino de tiempos biológicos aún por cumplir. “Faltaban recuperar varios días posparto, sobre todo lo que es parición tardía; las vacas estaban buenas de condición corporal, entonces por ahí era más un detalle de tiempo que de condición corporal”, precisó.Enero introdujo un factor adicional de estrés, “fue un poco complicado entre los calores y la seca; bajó mucho la calidad del forraje y algunas reservas de agua se sinteron”, indicó. En este sentido, los ganados también sintieron una caída en la condición corporal de los ganados, “estos últimos 30 o 40 días se sintieron, no siguieron avanzando como venían avanzando”, lo que impactó en la evolución reproductiva de algunas categorías.Con las lluvias recientes, el escenario comenzó a estabilizarse, según el profesional. El Dr. Diego Texeira se mostró optimista respecto a la recuperación de ese 30% o 40% de anestro detectado en enero. “Vamos a ser optimistas, esperemos que sí; había muchas vacas que por ahí eran partos tardíos y faltaban unos pocos días de posparto, con alguna ayudita más se hayan recuperado”, dijo.A su juicio, fue “un año en donde con medidas bien tomadas y de bajo costo se podía lograr mucho resultado”. Consideró que “haciendo un buen manejo de tablilla, un buen manejo de cargas de pastoreo y alguna medida más se podía salir fácil” de la situación.“Es un año donde muchos pensaban que era para hacer poca cosa, por cómo venían las cargas, los pastos, la lluvia y la condición corporal, pero no quita que hubo categorías y lugares donde se tuvo que poner tablilla. Hacer un cambio de potrero, o realizar un destete a tiempo”, explicó el médico veterinario salteño.

  • 2026-02-26T07:00:00

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