Agro
El científico y docente Víctor Resco de Dios considera que culpar a la ganadería y a la carne es una estrategia para no ocuparse de los problemas ambientales verdaderamente serios. Hay quienes “se aprovechan” de la buena voluntad de la gente.
Montevideo | | “Necesitamos líderes preparados para revertir la degradación ambiental, considerando también la disminución de la pobreza y de la desigualdad, pero sin incurrir en el problema de los ‘ecomitos’: las falsas creencias que están instaladas en el imaginario popular sobre aspectos ecológicos y ambientales”. La advertencia del párrafo anterior la formula el científico Víctor Resco de Dios (foto interior) en el libro de su autoría . Resco es doctor por la Universidad de Wyoming (Estados Unidos) y profesor de Ingeniería Forestal en la Universidad de Leida (Lérida, España). Nacido en Vizcaya (País Vasco, España, en 1979), es reconocido por sus artículos científicos y según la prensa de su país es uno de los científicos más citados del mundo en los campos de la biología y las ciencias ambientales. es su primer libro de divulgación en el que aborda temas de actualidad ambiental, desnudando falacias aceptadas y repetidas como verdades. En una entrevista publicada en La Voz de Galicia, Resco responde algunas preguntas que pocos se hacen pero que es necesario plantearse: Resco de Dios sostiene una postura crítica respecto a los discursos simplistas sobre la producción y consumo de carne. Entiende que , y esa es , recalcó. La pregunta que debemos hacernos es si salvamos el planeta reduciendo el consumo de carne. No, porque . “La solución eficaz contra el cambio climático es dejar de emitir”, sostuvo, y cuestionó las políticas “verdes de la Unión Europea como el llamado Pacto Verde. Hay mucha etiqueta verde en las empresas, pero “los beneficios climáticos son dudosos”. “Hay mucha buena voluntad y conciencia en la mayoría de la población y eso sirve un poco , aseveró. Aquí algunos de esos ecomitos y engaños de frecuente repetición, expuesto por Resco de Dios en La Voz de Galicia. “LA ACCIÓN INDIVIDUAL ES CLAVE”. Uno de los falsos mitos más extendidos “y más peligrosos” es vincular la solución al cambio climático a la responsabilidad individual de cada uno de nosotros, señaló Resco. Hay estudios realizados en Estados Unidos según los que un indigente tiene una huella de carbono que duplica la de un ciudadano español. “Esto indica que, aun siendo pobre, puedes tener una huella insostenible. A través de acciones individuales no logramos frenar el cambio climático”, afirmó el experto. El 70% de las emisiones las causa solo un 10% de la población. “Este es un problema de responsabilidad corporativa, no individual. Y no tenemos la opción de consumir productos bajos en emisiones porque, sencillamente, no existen”, reveló. “CORTAR ÁRBOLES ES MALO”. No es una verdad absoluta. Hay medidas que marcan un buen camino, pero el problema es “la forma en la que se están implementando”, señaló el autor de . Advirtió que hay algunas que incluso nos llevan a poner en riesgo nuestra vida. “Por ejemplo, ese mito de que cortar árboles es malo. Cortar árboles no es un ecocidio. Cortar árboles no es igual que deforestar”. Se pueden gestionar los bosques de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente para obtener recursos como madera o papel. Vivimos en un país cada vez más “inflamable”, en el que hay cada vez menos agua, así que, “si en lugar de tener mil árboles por hectárea tenemos cien, va a haber más agua por árbol, con lo que los bosques van a resistir mejor la sequía y seremos menos vulnerables al cambio climático”. ¿Pero hay o no “pandemias” de árboles? “Tenemos un problema de un exceso de biomasa -respondió Víctor Resco-. Hay demasiados árboles, demasiados matorrales”. “CUANTO MÁS VERDE, MEJOR”. Tampoco es real eso de más verde es mejor. La cuestión no es tener más bosque, sino gestionarlo bien. A veces, el ecocidio puede ser plantar árboles si no corresponde. “Si plantamos árboles y nos olvidamos de ellos, lo que acaba pasando es que las plantaciones acaban siendo pasto para las llamas”, recalcó el científico. Plantar cuatro árboles no puede ser el parche o remedio para seguir sin reducir las emisiones o mercandeando con ellas. “Es una operación de maquillaje tóxico, en la que lo que hacemos es cambiarlo un poco todo para, en realidad, dejarlo todo igual”, apuntó. “RECICLO SI PONGO CADA ENVASE EN SU CONTENEDOR”. ¿Reciclar es útil? A veces… Ojo al reciclaje del plástico. Lo cierto es que “el plástico no se recicla”. Todo el plástico acaba antes o después en el medio natural. Solo el 9% de los plásticos que han sido fabricados han sido reciclados alguna vez. “Y más de una vez solamente el 1%, por lo que es una quimera lo de que ‘el plástico se recicla’”, aseveró Resco. Que pongamos cada tipo de residuos en la bolsa y el contenedor adecuados está bien, pero el plástico tiene una tasa de reciclaje y recuperación mínima. “Con el papel, la tasa es mejor, pero con el plástico la única solución pasa por sustituirlo por materiales menos contaminantes”. “NO HACE FALTA RECICLAR EL ACEITE”. Al revés de lo que sucede con el plástico, reciclar el aceite, llevándolo a los depósitos habilitados para ello, es algo positivo que no hay que desechar. Aunque no es la gran solución al clima, se puede generar biocombustible con el reciclaje del aceite usado. ¿EL BIBERÓN Y EL TÁPER DA IGUAL QUE SEAN DE CRISTAL O DE PLÁSTICO? El biberón de plástico lleva millones de partículas contaminantes que ingiere el bebé. El problema de los plásticos de un solo uso es de contaminación. Pero el de los que vamos reutilizando van perdiendo cada vez más microplásticos, y contaminan, aunque no calientes esos recipientes, por el uso y el lavado. “Aún no se han definido los efectos que tienen estos microplásticos en la salud, pero ya hay algunas patologías que están relacionadas con su uso”. Siempre es mejor sustituir el recipiente de plástico por uno de cristal o de papel, según el caso. ¿LAS ÁREAS PROTEGIDAS NOS DESPROTEGEN? Sí. Las áreas protegidas desprotegen, según el autor de Ecomitos. La gestión forestal, agrícola y ganadera, crea diversidad de hábitats. “Cuando se pierde esta gestión, se homogeneizan los hábitats, se vuelven todos iguales, y esto deriva en una pérdida de biodiversidad”. Esa pérdida de biodiversidad puede redundar “en un aumento de la actividad de los incendios, que seleccionan preferentemente las áreas protegidas, donde queman hasta diez puntos por encima de lo que les tocaría”. ¿LOS PANELES SOLARES SON LA SOLUCIÓN? Paneles solares y aerogeneradores son parte de la solución a la crisis ambiental, pero esto no quiere decir que sean la panacea, o que los podamos implantar de forma masiva, comentó. Lo que ocurre en las ciudades cuando se colocan paneles solares en las cubiertas “es lo mismo que nos pasa a nosotros en verano si nos ponemos una camiseta negra”, comparó Resco. “¡Nos asamos! ¿Por qué? Porque el color negro es el que más absorbe la radiación. Si pasamos de tejados claros a negros se documentan aumentos de la temperatura de entre 3 y 4 grados. No hay soluciones mágicas, sino medidas que hay que aplicar con cuidado, porque, si no, se pueden convertir en un problema mayor”, aseguró, generando “islas de calor” en las ciudades. “El PULMÓN DEL PLANETA SON LOS BOSQUES TROPICALES”. Los pulmones verdes de nuestro planeta son los océanos, no los bosques tropicales. “Los bosques producen oxígeno, pero también lo consumen. El oxígeno varía a una escala geológica, muy lentamente, y la razón es compleja de explicar, pero el caso es que si deforestáremos el mundo no sufriríamos asfixia”. Ahora bien, “los bosques tropicales son los que más CO2 absorben de todos los que hay en el mundo. Son el principal sumidero de carbono. Así que la frase ‘los bosques tropicales son los pulmones del planeta’ solo es correcta si se entiende desde el punto de vista de la eliminación de CO2”. LA SUPERPOBLACIÓN. “No olvidemos que en Europa muere más gente en incendios forestales que en ataques terroristas, y eso es en parte por la romantización de la naturaleza y la idea de que cada árbol es sagrado y no se puede cortar ni uno”, razonó Víctor Resco, que descartó que la superpoblación sea un problema. Ese es otro ecomito. “El mito de la superpoblación lo que hace es culpar a un 50% de la población, la más pobre, de la crisis ambiental. El problema es sobre todo de distribución, no de que seamos demasiados”, enfatizó. *** Artículo en base a artículo de con adaptaciones para . Investigaciones, artículos y comentarios de Víctor Resco de Dios se pueden leer en su página web:
Feb 19, 2026