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La grifa verde es un negocio rentable hasta las 29 micras
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  • La grifa verde es un negocio rentable hasta las 29 micras

  • El análisis de la zafra ovina 2024/2025 elaborado por el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), explica la evolución de los precios de los distintos micronajes, pero además propone información sobre el acondicionamiento de las lanas y los resultados económicos en la pasada zafra.

    El ingeniero agrónomo José Ignacio Aguerre, técnico del área de transferencia de tecnología del organismo, dijo que “toda la información que recabamos semana a semana no solo tiene impacto en que el productor tenga una idea aproximada de cuánto puede valer su lote a lo largo del año, sino también en ver si de todo ese volumen de datos podemos sacar conclusiones que sirvan para tomar decisiones”.El informe, elaborado junto a la contadora Josefina Sanguinetti y el técnico agropecuario Rafael De Paula, marca en primer lugar que persiste una “una diferencia muy grande de precios entre lo que son las lanas medias y gruesas y lo que son lanas finas, que en algunos casos llegan a ser de ocho o diez veces”, subrayó Aguerre. Se trata de diferencias que, según indicó, son incluso superiores a las registradas en décadas anteriores y que siguen condicionando la estrategia productiva y comercial del rubro.Los técnicos del SUL marcaron valores de US$ 7,55 en promedio para lanas por debajo de las 16 micras, mientras que las lanas de 19 micras se posicionaron en US$ 4,96, las 23 micras en US$ 2,00 y las de 28 micras en US$ 0,71, lo que muestra esa importante diferencia entre los distintos micronajes.Acondicionamiento de lanasEl informe confirma que, en el segmento de las lanas finas y superfinas, el mensaje del mercado fue claramente interpretado por los productores. Aguerre destacó que en las bases de datos analizadas por el SUL, “no encontramos ningún lote de lanas superfinas o ultrafinas que no fuese acondicionado y que no tuviera certificaciones, y eso ya marca que los productores han captado la señal y han entendido que es una manera clara de agregar valor”.La situación es diferente en los diámetros intermedios y más gruesos. Allí, el informe sí detecta un volumen significativo de lanas sin acondicionar, especialmente en los rangos de 20, 21, 22 y más de 23 micras. Esa realidad permitió profundizar el análisis y cuantificar el impacto económico de distintas decisiones de manejo, algo que Aguerre considera central para orientar al productor.Lanas más gruesas con menos acondicionamiento“Cuanto más gruesa es la lana o cuanto menos valor tiene, es donde crece el volumen de lana sin acondicionar”, afirmó Aguerre. La decisión de no acondicionar suele estar asociada a la percepción de que, a precios bajos, no vale la pena asumir un costo adicional de esquila.Para evaluar si esa percepción se sostiene en los números, el equipo del SUL realizó un ejercicio económico tomando como base una producción promedio de cuatro kilos de lana por cabeza, un valor ficto pero representativo. El resultado fue contundente. “Para los lotes de 20, 21 y 22 micras que se siguen cosechando sin acondicionar, encontramos que están perdiendo dinero por no hacerlo”, explicó.El costo de la esquila“La mejor estrategia para dejar de acondicionar consistía en bajar sustancialmente el costo de la esquila”, explicó. En casos puntuales, algunos productores lograron pagar una esquila que costaba aproximadamente la mitad de una esquila tradicional, ya sea adquiriendo su propia máquina o ajustando al máximo los costos. “En esas condiciones, mirándolo exclusivamente desde el punto de vista económico, se puede justificar eliminar el acondicionamiento en lanas medias y gruesas”, admitió.No obstante, Aguerre advirtió que esa mirada parcial omite elementos clave del negocio lanero. “Desde un punto de vista íntegro del negocio, claramente no valió la pena haber dejado de acondicionar, porque al dejar de acondicionar usualmente dejamos de medir”, señaló. La ausencia de datos objetivos sobre diámetro, rendimiento al lavado y calidad termina impactando negativamente en la fijación del precio.Los lotes acondicionados Grifa Verde o Amarilla suelen tener una mayor facilidad de colocación y mejor información para que el productor sepa el valor real de su lana a través del romaeo y coreo adecuado del lote con un certificado de laboratorio del SUL.“Cuando vas a ofrecer un lote sin medir, el comprador suele ofrecer un precio más bajo, considerando que puede tener características inferiores, porque no hay quien las garantice”, explicó. Esa pérdida de transparencia se traduce, muchas veces, en una depreciación del valor que supera con creces el ahorro inicial en la esquila.Hasta dónde sigue siendo rentable acondicionarSegún Aguerre, con los datos disponibles, hasta las 28 o 29 micras el acondicionamiento continúa siendo rentable. “Para la mayoría de los productores que pasaron de pagar una esquila de 90 o 100 dólares a una de 70 u 80, la diferencia no era superior a un dólar por cabeza, y en esos sistemas claramente convenía seguir acondicionando”, explicó. Incluso por unos pocos centavos, la ecuación cerraba a favor del acondicionamiento.Más allá de ese rango, la información es insuficiente. “No tenemos muchos lotes acondicionados por encima de las 30 micras como para sacar conclusiones sólidas”, reconoció Aguerre, quien consideró necesario seguir acumulando datos para afinar el análisis. Aun así, señaló que en la presente zafra “las diferencias van a ser mayores todavía y el acondicionamiento va a seguir siendo el principal agregado de valor para poder, al menos, cubrir los costos de esquila y quizás algún costo más”, adelantó.Certificación: un plus que hoy no tiene costoOtro eje central del trabajo es el impacto de la certificación en el valor de la lana. El análisis muestra que los lotes por debajo de las 20 micras están prácticamente todos certificados, y que existen referencias de sobreprecio por certificación incluso hasta 25 o 26 micras.Aguerre subrayó un aspecto determinante: “Hoy los productores que participan en los sistemas de certificación no tienen un costo adicional por certificar su lana”. Más allá de cumplir con los reglamentos técnicos, no existe un cargo directo por acceder a esos programas. “Por lo tanto, claramente, mientras su comprador de confianza, que es quién brinda el sistema de certificación, le ofrezca comprar lotes con certificaciones, siempre conviene entrar, porque el sobreprecio se evidencia en todas las lanas certificadas”, afirmó.La condición básica, aclaró, es contar con una lana bien cosechada. “Las certificaciones se amparan sobre una lana bien acondicionada con Grifa Verde o Grifa Amarilla”, señaló. Solo a partir de ese piso de calidad tiene sentido pensar en un agregado de valor adicional.En concordancia con los datos de DICOSE, en los departamentos del litoral norte del país, se encuentra el mayor volumen de lanas acondicionadas según los datos del SIRO. Según los datos de esquilas, en 2023, Artigas tuvo el 86,9% de los ovinos esquilados bajo acondicionamiento grifa verde, mientras Paysandú tiene el 86,3% y Salto el 92,4% de sus animales esquilados.A pesar de que en 2024 hubo un descenso en el acondicionamiento de las lanas con grifa verde, los departamentos del litoral siguen siendo los principales y aquellos que tienen una mayor proporción de lanas finas y superfinas.

  • 2026-01-11T07:00:00

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